Diversas actividades con propósito e instancias ocupacionales (talleres)
son las que se realizan diariamente en Hogares Alemanes, incluidas dentro del Programa de Terapia Ocupacional a cargo de Andrés Durán, quien trabaja hace seis años en esta institución.
El experto explica que lo más importante es que el trabajo que ejecutan tiene un objetivo muy claro: que los residentes mantengan al máximo su nivel de funcionalidad y autonomía, con sus capacidades al cien por ciento.
"Comenzamos con diez horas semanales y hace dos años que trabajo de lunes a viernes jornada completa", señala. Los programas de terapia ocupacional se dividen en dos grandes áreas, una enfocada a la habilitación o rehabilitación de alguna disfunción del área física (patologías del sistema nervioso) y otra dirigida a intervenir aquellas alteraciones psicosociales y neuropsiquiátricas. Esta última es muy importante, ya que muchos residentes padecen enfermedades que afectan el área cognitiva y emocional y la terapia les ayuda a prevenir o retardar un posible deterioro.
Andrés Durán señala que cuando ingresa un residente, lo primero es hacer una evaluación completa y exhaustiva de todas las áreas del desempeño ocupacional, la que contempla estado cognitivo, anímico, funcional y
social. De acuerdo a los resultados, se les deriva a los programas específicos de terapia existentes.
Estos se dividen en tres grupos: de memoria, los cuales son particularmente preventivos, ya que están enfocados a residentes con capacidades amnésicas indemnes, pero que necesitan mantenerlas. Otro grupo es el de entrenamiento y estimulación cognitiva, para aquellos residentes diagnosticados con algún deterioro específico (problemas de atención, memoria, lenguaje, cálculo, praxias y de funciones ejecutivas). Y por último, está el programa de ergoterapia, el cual incluye talleres de manualidades, con el objetivo de que mantengan sus destrezas motrices finas y que pongan en práctica sus habilidades sociales en un contexto grupal.