|
Con el fin de perpetuar el trabajo del cirujano plástico chileno, doctor Alfredo Gantz Mann, en 1978 se creó un Programa de Atención de Niños Fisurados, encargado de preparar, estudiar y operar a los pacientes que padecían de este mal, proporcionándoles también seguimiento y rehabilitación.
En nuestro país nacen anualmente alrededor de 500 niños con malformaciones de labio leporino. Esta alta cifra, junto a la insuficiente atención que brindaba el servicio público de salud a estos casos, hizo que en la corporación Chileno-Alemana de Beneficencia se comprometiera con estos casos.
En un comienzo la ayuda se realizaba en Clínica Alemana, pero en 2001 la Fundación construyó, con ayuda de la Corporación Chileno-Alemana de Beneficencia, un pabellón quirúrgico, centrando todas sus actividades en Pudahuel, dando así origen al actual Hospital del Niño Fisurado.
La Fundación Gantz, de la mano de la Corporación, realizó cirugía y atenciones de otorrinolaringología, odontopediatría, psicología, kinesiología y fonoaudiología, entre otros tratamientos, para entregar ayuda integral a los niños con estos problemas.
Actualmente el Hospital del Niño Fisurado sigue realizando estas intervenciones de manera autónoma.
|